Para Estar Bien

Porto

¿Vas a comerte eso?

Antes de ingerir algo, piensa en lo que te va a aportar. ¿Merece la pena comertelo?

¿Vas a comerte eso?

¿Vas a comerte eso?

Desde hace un par de años siempre que voy a comer algo me hago la misma pregunta: ¿De verdad te vas a comer eso?

La mayoría de las personas nos pasamos la vida sin preocuparnos de lo que comemos. Asumimos que por comprar una primera marca, ser un producto más caro que otro, ser “Bio” o “Ecológico”, no nos va a perjudicar. Casi nunca somos conscientes de que nos envenenamos poco a poco con cada sorbo o bocado. Aquí viene el problema: exceso de Azúcar, Edulcorantes, Grasas Hidrogenadas, Aceite de Palma, Conservantes, Colorantes, Productos Refinados, Metales Pesados, Toxinas, Disruptores Hormonales (o Endocrino)…

Antes de continuar voy a señalar que no soy médico, pero llevo toda mi vida interesándome por la nutrición. A medida que pasan los años soy más consciente que debo vigilar lo que llevo a mi boca, no todo vale. Ya lo decía Hipócrates (460-370 a.C.)  

“Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento.”

Para mí hacer la compra en el supermercado se ha vuelto una odisea. Encontrar productos “saludables” (menos perjudiciales), es muy complicado. No siempre son los más caros los menos dañinos, muchas veces te sorprenderías. Eso sí no esperes conseguir todo en un mismo lugar, tengo que hacer la compra en varios establecimientos para conseguir lo que busco y siempre que puedo recurro a agricultores y ganaderos locales. Esto es un problema porque requiere de mucho tiempo, sobre todo al principio, pero luego ya creas una lista de productos que puedes consumir con un riesgo menor.

Todo es más sencillo si lo conviertes en un hábito, mentalízate de que lo haces para estar mejor, para sentirte bien. Ya sé que muchos dirán: Estoy bien como estoy y soy feliz así. ¿Es eso cierto? ¿Realmente estas bien? ¿Por qué no acudes al médico a hacerte una revisión a ver qué te dice? ¿Tomas algún tipo de medicamento de manera habitual?, de ser así ¿Piensas que tomando una pastilla has solucionado el problema? O tal vez seas demasiado joven y pienses que puedes hacer lo que sea, que estás perfecto, que te vas a comer el mundo. Créeme eso es sólo una ilusión, al final los excesos se pagan. El tiempo para empezar a cuidarte es ahora.

Además de realizarte una analítica médica existen otras herramientas que pueden ayudarte a conocer tu estado como un Informe Epigenético. Conocerás los nutrientes que necesitan tus células, los alimentos y conservantes que te benefician, los que te perjudican y cómo te afecta el medio ambiente. A mí me ha ayudado mucho.

Alimentarse bien puede parecer caro a corto plazo, pero te aseguro que lo realmente caro es estar enfermo. Comienza con el agua que bebes, preocúpate por tomar agua de calidad. Aproximadamente el 65% de nuestro cuerpo es agua y si el agua que consumimos no es buena, no esperemos que nuestro organismo funcione bien. Desde hace más de un año utilizo el agua potable del grifo pasada por la Jarra de Alkanatur, que elimina bacterias, metales pesados, químicos y disruptores hormonales que pudieran estar presentes en el agua. Además convierte el agua en un potente antioxidante con magnesio un aporte considerable de magnesio.

Hay que cuidar de nuestro cuerpo, sólo tenemos uno para toda la vida, no sabemos cuánto vamos a vivir, pero sí sabemos que si nos cuidamos viviremos mejor. No soporto la idea de envejecer y ser un trasto para los demás, me gustaría poder depender me mí mismo como he visto en algunas personas mayores de 85.

No pretendo que te obsesiones por tener un cuerpo “Perfecto”. Muchas veces estos cuerpos muy trabajados en gimnasios están podridos por dentro, recurren a dietas desequilibradas y a suplementos que no siempre vienen bien. Estar bien no significa obsesionarte por verte mejor por fuera, es un equilibrio. Te tienes que ver bien, disfrutar de la vida y sentirte bien. No te sacrifiques, no hagas locuras que sabes que no vas a poder mantener, no te pongas objetivos suicidas como perder 10 kg en 15 días o tonificar tu abdomen en un mes. No te comprometas con un ritmo que no podrás aguantar mucho tiempo. Lo importante no es llegar, lo importante es mantenerte.

Trata tu cuerpo como algo sagrado: quiérelo, trabájalo, mímalo.

Eugenio de Sí a estar Bien